Lo que debes saber para evitar las lesiones deportivas

Lo que debes saber para evitar las lesiones deportivas

Practicar cualquier tipo de deporte conlleva una serie de riesgos de lesión que debemos tener en cuenta si queremos evitar caer (o recaer) en una. A tales riesgos estan expuestos tanto los deportistas de alto nivel y competición como los deportistas ocasionales o aficionados, y es que en todos los casos se pueden sufrir procesos lesivos que afecten al conjunto del sistema musculo-esquelético, del que forman parte, además de los huesos, los músculos, los ligamentos, los tendones y las articulaciones. Es necesario prestar especial atención además a la columna vertebral y las articulaciones, ya que las lesiones musculares pueden generar aquí problemas y complicaciones más serias.

 

¿Qué factores pueden derivar en lesión?

  • Calentamiento: vs «enfriamiento»
  • Límites
  • Respiración
  • Condiciones Meteorológicas
  • Material y buen uso.
  • Nutrición. Enrique Roche -Catedrático de Nutrición y Bromatologia en la Univerdidad Miguel Hernández- nos dice; «que en el deporte hay que entrenar la nutrición tanto como la técnica y la táctica». Este factor está ligado la propia actividad de las personas, es decir, sin una nutrición equilibrada y específica para cada persona incrementaremos en gran medida las probabilidades de sufrir una lesión muscular, por ello debemos adaptar una pautas nutricionales para cada persona. Nuestro cuerpo necesita una serie de nutrientes para poder afrontar las actividades para cubrir las exigencias energéticas y otras demandas específicas propias de cada individuo. Enrique Roche explica además que incluso estando lesionados debemos cambiar nuestra dieta, porque cada proceso o etapa de la vida necesitará una dieta diferente.

 

¿Cómo podemos prevenir una lesión?

 

Este es uno de los puntos claves a tener en cuenta, puesto que la prevención es donde debemos poner el foco si queremos evitar caer en procesos lesivos de cualquier índole. Para ello surge la figura del Readaptador Físico, que nos ayudará a controlar múltiples factores y llevar a cabo una serie de procesos preventivos como son:

  • Planificación: entrenamiento preventivo, control de la carga, objetivos…
  • Descanso: recuperación, tiempos…
  • Técnica: realización y ejecución. Control de la fatiga.    



¿Existe población de especial riesgo?

 

Podemos establecer un amplio rango de edad, en una gráfica de campana de Gauss, que abarca aproximadamente desde los 16 hasta los 65 años, ya que los niños de menos edad poseen un menor índice de lesión; y en el otro extremo se encuentran las personas de mayor edad que por ciertos tipos de hábitos y patologías abandonan la práctica deportiva. Esta clasificación se basa en criterios generales

 

Ésto no quiere decir por tanto que no haya lesiones en esos rangos de extremos, y su metodología de readaptación es la mismas que en el grupo central. Cada individuo requiere un tratamiento individualizado y específico, incluso aunque se trate de las mismas lesiones, en mismos deportes y con misma edad, ya que como hemos mencionado cada persona es diferente



En caso de lesión, ¿qué métodos de recuperación están indicados?

 

Existe una gran variedad de lesiones de carácter deportivo, cada una de ellas con un proceso de recuperación indicado, pero podemos dividir estos métodos en dos grupos principales: por un lado los conservadores y por otro los métodos innovadores. La aplicación de un método u otro estará condicionada por el profesional y su enfoque metodológico.



¿Qué profesional puede ayudarme con la recuperación?

 

Existen numerosos profesionales ligados a este campo de la salud, pero cabe señalar principalmente a los fisioterapeutas y los readaptadores físicos, este último una figura emergente y cada vez más demandada. El papel desarrollado por el Readaptador Físico se centra en dos grandes bloques, por un un lado el preventivo-recuperador: un conjunto de tareas físicas y/o deportivas desarrolladas con la intención de mejorar los parámetros de salud deportiva, que capaciten al individuo para realizar las actividades deportivas con vigor y competencia para reducir, mantener y/o mejorar la sintomatología lesional (Lalín, 2002). Por otro lado el de carácter Educativo: proceso de enseñanza-aprendizaje mediante el cual se restablecen y mejoran los patrones motores generales y específicos de un deportista, facilitando en el mejor tiempo posible un estado de bienestar óptimo para el esfuerzo y el rendimiento deportivo. (Lalín, 2002).

 

¿Cómo puede ayudarme Altea Sport Clinic a reducir el riesgo de lesión o llevar a cabo una buena recuperación?

 

Es importante señalar que actualmente, por circunstancias del modelo de vida que generalmente llevamos (trabajar sentados, mala higiene postural, sedentarismo, etc.) no ejercitamos nuestro organismo lo suficiente, y en muchos casos el ejercicio que practicamos lo hacemos de forma mal ejecutada, exponiendonos a altos riesgos de lesión. En Altea Sport Clinic nos centramos en prevenir y recuperar estos tipos de lesiones, ya sea en el ámbito deportivo como en nuestra vida cotidiana, y llevamos a cabo al mismo tiempo un trabajo de reeducación con el fin de enseñar a nuestro cuerpo a no cometer errores que puedan derivar en lesión. Este enfoque lo aplicamos no sólo a los procesos de readaptación física y funcional, sino como una metodología integrada en cada planificación y rutina que elaboramos a nuestros clientes. ¿El resultado?, unos cuerpos saludables y biomecánicamente bien entrenados para poder desempeñar sus funciones de forma óptima y minimizando riesgos de lesión.

Readaptación física y funcional, disciplinas en auge

Readaptación física y funcional, disciplinas en auge

La readaptación física y la readaptación funcional son disciplinas que han experimentado un rápido crecimiento durante los últimos años debido a los buenos resultados obtenidos en los pacientes. Su aproximación, basada en el estudio biomecánico del cuerpo y sus posibles disfunciones, ha abierto nuevas puertas y permite efectuar una evaluación de las complicaciones que pueda experimentar el cuerpo en el desempeño de actividades tanto deportivas como diarias. Conocer la dinámica de movimientos y fuerzas que intervienen en la actividad muscular y su relación con todo el sistema neuromuscular nos ofrece la posibilidad no solo de mejorar las perspectivas de recuperación tras una lesión, sino también prevenirlas al canalizar y gestionar los movimientos de forma armónica.

Teniendo esto en cuenta podemos entender que la figura del readaptador físico está cada vez más presente, así que la pregunta es obvia. ¿Cuales son las funciones concretas del readaptador? ¿Cómo puede ayudarnos y en qué circunstancias?

Para dar respuesta a estas preguntas, comenzaremos concretando qué es un readaptador y cuáles son sus funciones:

El readaptador físico es un profesional que tiene como labor optimizar tu sistema neuromuscular, (neuro-muscular, entendido como tal procesos en los que el cerebro emite una serie de señales para que el tejido/músculo se active y ejerza su función). De esta manera, vamos a conseguir que el paciente pueda desenvolverse con garantías en distintos escenarios y contextos como salir a correr, un partido de pádel, desempeñar su trabajo diario previniendo posibles lesiones, etc. Los requerimientos que cada situación nos exige son muy diferentes, y debemos descartar la idea de que moviéndonos reduciremos nuestro riesgo de lesión, puesto que el problema radica en cómo nos movemos.  

Podemos por tanto dividir los objetivos en dos vertientes principales: la de la prevención por un lado y la de readaptación por otro.

En el primer caso y como su nombre indica, la prevención se refiere a anticiparnos a los riesgos de lesión, detectando nuestras debilidades o necesidades para mejorarlas y neutralizarlas.

Por otro lado, la readaptación se refiere a situaciones en las que el paciente ya ha pasado por un proceso de lesión, y su objetivo es por tanto el de volver a incorporarse a la práctica deportiva o a su vida diaria con garantías, reduciendo los posibles riesgos de recaída.

Para alcanzar este objetivo se elaboran unas estrategias de valoración que nos permitirán determinar dónde se encuentran los déficits y qué musculatura no está funcionando como debería. Una vez identificados y aislados esos déficits y la zona muscular concreta, volvemos a realizar otra serie de test para ver cómo se integra esta con los demás músculos. Por ejemplo, si valoramos que el cuádriceps no se activa correctamente, vamos a evaluar cómo actúa en una sentadilla.

Establecemos así una serie de micro progresiones con el fin de mejorar la adherencia a las tareas que se irán implementando paulatinamente. En esta dinámica de trabajo, la planificación y el control de la carga son determinantes para no generar efectos contrarios a los que queremos conseguir.

En Altea Sport Clinic contamos con un exclusivo servicio de readaptación física y funcional para nuestros clientes. Para garantizar el mejor servicio empleamos avanzada tecnología aplicada a este campo, y ya son muchos los clientes y pacientes recuperados que han pasado por nuestro centro. Además, nos encontramos en un proceso de formación continua para mantenernos siempre informados de las técnicas y estrategias que surgen cada día, aplicando estas innovaciones a nuestros programas y planes.

 

Claves de la nutrición deportiva

Claves de la nutrición deportiva

La nutrición es una pieza fundamental en el desempeño de cualquier actividad física. Tanto si hablamos de entrenamientos de nivel de intensidad medio como de deportistas de élite, es imprescindible que el cuerpo cuente con los recursos necesarios para ejercer todas sus funciones de forma óptima. Cada cuerpo contempla una configuración metabólica diferente, por lo que es necesario diseñar planificaciones individualizadas con cada paciente como hace el servicio de Nutrición de Altea Sport Clinic. En la entrada de este mes hablaremos de aquellos aspectos generales que se deben tener en cuenta.

 

En primer lugar cabe señalar que el campo de la Nutrición Deportiva está principalmente enfocado a deportistas profesionales, a los que ayuda a conservar el exigente rendimiento físico al que someten su cuerpo, pero de este campo podemos extraer algunas pautas a tener en cuenta en nuestro propio entrenamiento.

 

La práctica de actividad física conlleva un mayor requerimiento calórico, por lo que es necesario realizar una ingesta suficiente de proteínas para garantizar la regeneración e incremento de la masa muscular. Las proteínas suponen aproximadamente la mitad del peso de los tejidos del organismo, y están presentes en todas las células del cuerpo, además de participar en prácticamente todos los procesos biológicos que se producen, de ahí su importancia.

 

Podemos obtener proteínas de forma natural en los siguientes grupos de alimentos:



  • Legumbres (lentejas, habas, garbanzos, frijoles…), conviene completarlos con otro alimento como patatas o arroz.
  • Vegetales de hoja verde (col rizada, espinaca…).
  • Nueces y frutos secos como pistachos o almendras (siempre que no sean fritos y tengan poca sal).
  • Carnes (pollo, pavo, jamón serrano, ternera…)
  • Pescados (salmón, atún, anchoas….)
  • Otros alimentos como el huevo, la soja, el queso o el yogur también poseen elevados niveles de proteína.

 

Por otro lado, los hidratos de carbono son un nutriente imprescindible para que nuestro cuerpo disponga de la energía suficiente para la práctica deportiva. Durante la digestión, estos componentes se van dividiendo hasta que se transforman en glucosa, el compuesto más sencillo que las células del cuerpo pueden aprovechar como fuente de energía. Es recomendable recurrir a hidratos de carbono con un índice glucémico bajo (entre 0 y 55), que son absorbidos lentamente por el organismo.

 

Podemos obtener carbohidratos de bajo índice glucémico en:

 

  • Cereales integrales
  • Legumbres

Los carbohidratos con elevado índice glucémico son la miel, el pan blanco, el puré de patatas o el arroz blanco entre otros.

 

No debemos olvidarnos de prestar atención también a llevar una adecuada alimentación para la recuperación tras el entrenamiento.

 

Otro factor fundamental a la hora de llevar a cabo nuestro ejercicio es mantener una correcta hidratación. Si hay una leve deshidratación, nuestro rendimiento será bajo y no seremos capaces de proporcionar el estímulo suficiente al músculo para que se generen adaptaciones. La mejor hidratación siempre será el agua, aunque en deportes de resistencia a partir de los 50-60 minutos de actividad es conveniente reponer con sales minerales y azúcares con concentraciones que dependerán del tipo de actividad, las características físicas del deportista o las condiciones climáticas entre otros parámetros.

 

Otro de los aspectos que generan controversia y por el que recibimos consultas frecuentemente en en Altea Sport Clinic son los suplementos alimenticios y la idoneidad de su uso. Nuestra respuesta siempre es la misma, es necesario priorizar los alimentos, y una vez tengamos una buena base alimentaria, podremos dar un plus con la suplementación. Sin embargo, cabe señalar que pocos suplementos poseen un efecto probado y contrastado, por lo que deberemos ser cuidadosos a la hora de seleccionar un suplemento si fuera necesario.

 

Recuerda, mucha gente hace ejercicio para mejorar su complexión corporal, por lo que es imprescindible llevar una ingesta de alimentos controlada y evaluar todos estos aspectos con el fin de mantener la masa muscular y aumentar el gasto energético. La nutrición es, por tanto, un pilar fundamental para alcanzar nuestros objetivos y optimizar nuestro rendimiento físico.

 

Altea Sport Clinic es mucho más que un gimnasio, es el centro deportivo donde descubrirás una nueva forma de vivir el deporte, ejercitando tu cuerpo de forma sana y planificada. Contacta con nosotros y te ayudaremos a proporcionar a tu cuerpo los recursos necesarios para rendir al mejor nivel.